01/12/2017 – El aislamiento social, una de las claves en la violencia de género

El objetivo de este estudio es detectar necesidades no cubiertas y demandas emergentes

El aislamiento social es una de las claves de la violencia de género, según se constata la experiencia del Servicio Telefónico de Atención y Protección para víctimas de Violencia de Género (ATENPRO) que gestiona Cruz Roja, que revela que el 80,5% de las atendidas no podían relacionarse con su familia.

Así se ha puesto de manifiesto en la presentación hoy del Boletín sobre Vulnerabilidad Social ‘Las mujeres víctimas de violencia de género, atendidas en el servicio ATENPRO’, a cargo de la Delegada del Gobierno en Navarra, Carmen Alba, y la psicóloga de Cruz Roja Navarra, Anabel Garciandía.

Desde 2005, Cruz Roja presta el Servicio, cuya titularidad pertenece al Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, y gestiona la Federación Española de Municipios y Provincias, y del que han hecho uso a lo largo de estos años 291 mujeres en Navarra, con 139 de ellas activas en la actualidad en este proyecto que se desarrolla con la participación de la totalidad de localidades navarras.

Según han explicado en una nota desde Cruz Roja, la investigación explora las características sociodemográficas de las mujeres atendidas, las dimensiones de la violencia experimentadas, su situación socioeconómica, el riesgo de pobreza y exclusión, su estado de salud, la valoración que las víctimas hacen sobre la atención que reciben y sus necesidades y demandas. El objetivo de este estudio es, además de mejorar la calidad del servicio, detectar necesidades no cubiertas y demandas emergentes, ofrecer a las administraciones competentes información contrastada para orientar las políticas de prevención y protección.

De esta investigación se desprenden datos “muy preocupantes”, como las elevadas cotas que alcanzan las distintas dimensiones de la violencia experimentada: el 88,7% ha sufrido violencia física, el 61,7% violencia sexual, el 96,7% violencia psicológica y el 70% control de la economía doméstica. Otro aspecto destacado por el estudio es la violencia ejercida sobre los hijos e hijas, como forma de control y amenaza a la madre: El 67% de los hijos de las mujeres atendidas han sufrido algún episodio de violencia y más del 23% padece estrés post-traumático. El control ejercido por el maltratador provoca aislamiento social: más del 80% no podía relacionarse con sus familiares y un porcentaje similar tenía controlado el móvil y el uso de las redes sociales.

Las mujeres atendidas en ATENPRO consideran mayoritariamente que se trata de un servicio muy positivo por razones de seguridad, aunque más de la mitad creen que corren un elevado riesgo de volver a ser agredidas y un 35% adjudica el mismo nivel de riesgo a sus hijos e hijas. Creen que lo que más les ayudaría a superar la violencia sufrida sería mejorar su situación económica, mejorar su autoestima y estabilizar su situación de vivienda. El riesgo de pobreza y exclusión alcanza al 84% de las mujeres atendidas.

Las mismas fuentes advierten de que las conclusiones de la investigación se circunscriben a las usuarias del servicio ATENPRO y no a todas las víctimas de violencia de género.