10/10/2017 – Mujeres rurales: en mayor parte de pueblos no se habla de violencia género

Valladolid, 10 oct (EFE).- Las mujeres rurales tienen una menor percepción como víctimas de violencia machista, un asunto del que “no se habla” en la mayoría de los pueblos, y que exige de campañas específicas en las que puedan verse reflejadas y “despojar al maltratador de cualquier prestigio social”.

La voz de la mujer rural la ha llevado hoy a las Cortes Petra García, miembro de la directiva de la Federación de la Mujer Rural (FEMUR), que ha participado en la comisión no permanente de la Cámara legislativa de Castilla y León para analizar la ley autonómica contra la violencia de género de 2007 y formular iniciativas contra el maltrato.

“Cometemos el error de creernos la Milagrosa, y te aguantas todo”, ha sostenido García en su intervención, en la que como miembro de FEMUR ha expresado la preocupación por el aumento de llamadas de mujeres mayores de 65 años, de jóvenes y de inmigrantes.

A su juicio, es “difícil en los pueblos pequeños y aislados tener una percepción de la violencia de género; la reacción ante ella es muy difícil”, y además profesionales que debían ser “fuerza de choque contra la violencia de género”, como los cuerpos de seguridad o los sanitarios, es tan amplio su que hacer que “no llegan a casos puntuales de conflicto familiar”.

Las mujeres víctimas de violencia machista que acuden a FEMUR ven en sus sedes “lugares seguros en los que pueden hablar de su situación con actual confianza, y que lo que más valoran es el anonimato y la posibilidad de expresarse libremente”, sin juicios paralelos y una segunda victimización, ha reflexionado.

“Las víctimas de violencia no saben a dónde acudir para solicitar información”, por lo que Petra García ha insistido en que lo primero es el empoderamiento de esas mujeres, su independencia económica, con un abordaje específico para el medio rural y que haya recursos accesibles con cobertura de internet que permita acceder a nuevos medios tecnológicos.

Como propuestas ha reclamado que se diseñe una red social de apoyo que sustente a las mujeres víctimas, impulsar el debate social contra la violencia y mejorar el acceso a las nuevas tecnologías que incluso impiden que algunas medidas de protección lleguen al medio rural.

A modo de reflexión personal, como agricultora e hija de agricultor, se ha referido a la “aceleración” que ha sufrido la sociedad actual, y ha reclamado una sociedad distinta que vaya por delante, para trabajar de abajo arriba, con autocrítica al cierto “victimismo en el mundo rural”, en el que todo “se arregla con que te den”.

En la comisión también se ha escuchado la voz de la presidenta del patronato de la fundación de familias monoparentales Isadora Duncan, María García, que ha pedido que haya una carta de servicios, con unas pautas de calidad comunes para todas las casas de acogida, ya que cada una va “a su libre albedrío”.EFE