16/10/2017 – El reto demográfico, en femenino plural

La despoblación rural ha entrado en agenda y la mujer tiene mucho que decir para revertir esta tendencia; en la celebración del Día Internacional de la Mujer Rural, este colectivo reivindica igualdad de oportunidades y servicios en los pueblos.

Una familia de emprendedoras, las que regentan Pago de Espejo. Foto: Efeagro / cedida por la entidad.

Todas las organizaciones de mujeres rurales coinciden en el mensaje de que los pueblos seguirán vivos y activos mientras sigan habitando en ellos mujeres rurales, un colectivo que definen con términos como “heroínas”, “valientes” o “emprendedoras”.
En la lista de peticiones hay temas que se repiten desde hace años, como la implementación de la Ley de Titularidad Compartida de las Explotaciones Agrarias, el acceso a los órganos de decisión y un apoyo especial para atajar la violencia de género, una lacra que en los pueblos cuesta sacar de la espiral del silencio.
La presidenta de la Federación Española de la Mujer Rural (Femur), Juana Borrego, asegura que la clave está en que los gobiernos piensen “de una vez por todas” en hacer políticas que generen actividad económica atractiva para estas “heroínas invisibles”, más allá de la agricultura y la ganadería.
La Confederación de Federaciones y Asociaciones de Familias y Mujeres del Medio Rural (Afammer) ha redactado un manifiesto orientado hacia las mujeres en un mundo laboral en transformación, un colectivo que define como “motor de crecimiento, tanto en los sectores agrícola y ganadero como en las nuevas oportunidades“.

Jóvenes y mujeres, garantes de la supervivencia del rural

Por su parte, la presidenta de Federación de Mujeres y Familias del Ámbito Rural, (Amfar), Lola Merino, considera necesario un nuevo modelo de política que ponga en valor un “medio rural que está pidiendo a gritos la presencia de mujeres y jóvenes para garantizar su supervivencia”.
La responsable de la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales (Fademur), Teresa López, reivindicaba en la jornada que reunió esta semana en Madrid a 300 emprendedoras la importancia de vincular las oportunidades laborales para las mujeres en el territorio a dos retos actuales: el despoblamiento rural y la violencia de género.

Imagen de una zona montañosa con un poblado abandonado. EFEAGRO/Archivo.

Imagen de una zona montañosa con un poblado abandonado. Las mujeres ruralesson una de las claves para revertir la despoblación.

Y desde el Área de la Mujer de COAG se ha puesto el foco en la Ley de Titularidad Compartida, para la que piden un “impulso decisivo” de cara a subsanar las “graves deficiencias” de una norma que nació para ser una herramienta útil en el camino hacia la igualdad y la dinamización económica de unos pueblos “cada vez más envejecidos y masculinizados”.

Mujeres rurales y valientes

Ejemplos de mujeres rurales, emprendedoras que quieren quedarse en sus pueblos y mezclan la tradición con la innovación para sacar adelante sus negocios y sus vidas hay muchos; algunas de ellas serán reconocidas con los Premios de Excelencia a la Innovación para las Mujeres Rurales que entregará el Gobierno el próximo jueves.
Además de estos, hay muchos casos de mujeres que han heredado la fuerza de sus antepasadas y gestionan negocios en sectores tan masculinizados como el del aceite de oliva, como sucede en Pago de Espejo, en Villanueva de la Reina (Jaén), una empresa gestionada por la cuarta generación de mujeres.
Fue la abuela de la actual propietaria, Rosario Espejo, quien impulsó allá por los años 20, la compra de la finca La Condesa y, desde entonces, de generación en generación se han ido transmitiendo los conocimientos que han llegado hasta sus hijas, Rosario y Mercedes, herederas e impulsoras al mercado internacional de un aceite que nace de 8.000 olivos centenarios.
Como ellas, unos seis millones de mujeres viven en el ámbito rural y son la llave para frenar el descalabro demográfico del interior del país; el 15 de octubre alzarán de nuevo su voz para reclamar una igualdad redundará en el beneficio de todos.