Noticias

«Titularidad compartida: de actriz secundaria a protagonista»

Hay un importante cambio en mundo rural gracias a asociaciones, grupos de acción local, organismos nacionales y autonómicos que están trabajando en empoderar a la mujer, en darle el apoyo tecnológico, económico, formativo y emocional que necesitan para que puedan desarrollarse en el mundo rural con éxito y solvencia.

Hoy os acercamos más información sobre la importancia de la titularidad compartida y la PAC, y lo hacemos con María Alonso, directora de Esencia de Coaching , que colabora en el programa formativo Rural Power desde hace unos meses.


– Hablamos de Titularidad Compartida, ¿cómo puede cambiarle la vida a una mujer rural que se anime a solicitarla? 

La titularidad compartida es una opción voluntaria que tienen los matrimonios o personas con análoga relación de afectividad para gestionar de manera conjunta una explotación agraria, compartiendo, no solo el trabajo en la explotación sino también la gestión, los derechos, cuotas y subvenciones.

Más allá de todo esto, que es mucho, la titularidad compartida es un reconocimiento al trabajo de la mujer en las explotaciones agrarias y ganaderas, porque durante muchos años han trabajado en la sombra, combinando las tareas propias de la explotación con las tareas domésticas, bajo el paraguas de «ayuda familiar», cuando la realidad era de trabajo en las mismas condiciones que su pareja.

La titularidad compartida les ofrece una mejora profesional por el reconocimiento ante las instituciones tanto públicas como privadas de la propiedad de la explotación con los mismos derechos que su pareja, esto está permitiendo que muchas más mujeres entren en las cooperativas y en los órganos de gestión de las mismas. En pocos años veremos como la brecha entre hombres y mujeres se reduce de forma drástica, así como cambios importantes en la forma de gestión de las explotaciones y las organizaciones, porque el enfoque femenino está más orientado a la innovación y la mejora continua, y eso se traduce al final en resultados. Destacar que, aunque las explotaciones cuya titularidad es una mujer tiene una dimensión inferior a la media, tienen un valor superior a la media en el caso de ser mujeres jóvenes, este dato nos muestra los cambios que iremos viendo en nuestros pueblos.

Desde un punto de vista emocional y aunque puede parecer que no es importante, el saberse propietaria de pleno derecho hace que la implicación vaya más allá porque se sienten presentes y orgullosas como responsables de las explotaciones y esta responsabilidad les da alas para exponer con libertad sus ideas de mejora y las defienden con mayor confianza. Las mujeres se sienten más plenas y más felices porque pasan de ser actores secundarios a protagonistas.

María Alonso Coaching PAC

Uno de los principales frenos de las mujeres en el mundo rural es que sigue siendo un mundo muy masculino en el que parece que hay que pedir permiso para estar en él y ser escuchadas.

– ¿En la PAC se aprecia esa igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres? 

Actualmente el 37% de los perceptores de ayudas directas son mujeres, y entre 2012 y 2019 se ha reducido un 2% la diferencia entre el número de hombre y mujeres perceptores de la PAC. Desde la política agraria comunitaria también se está haciendo un esfuerzo por incorporar a la mujer a las explotaciones agrarias y ganaderas. La nueva PAC tiene como prioridad el crecimiento y el empleo en las zonas rurales, así como el relevo generacional y las mujeres van a jugar un papel muy importante.

María Alonso Coaching PAC

Se ha diseñado una línea de acción que mejore las condiciones para la incorporación y la permanencia en la actividad agraria de las mujeres en el ámbito rural y para ello se va a visibilizar el papel de las mujeres en el medio rural, promover su formación en tema de igualdad, mejorar la participación de las mujeres en las organizaciones representativas del sector y en los órganos de dirección de las empresas, así como en las organizaciones agrarias y entidades que respetan a las mujeres rurales.

Aunque todo esto tendremos que ver cómo se plasma en acciones concretas.

La falta de referentes en los que inspirarse también es un freno, porque cuando tu ves una mujer que logra aquello que desea pese a las dificultades, inmediatamente te está inspirando para que tu desarrolles tu proyecto.

– ¿Cuáles son los principales miedos de nuestras mujeres rurales cuando escuchan «desarrollo rural»? 

Uno de los principales frenos de las mujeres en el mundo rural es que sigue siendo un mundo muy masculino en el que parece que hay que pedir permiso para estar en él y ser escuchadas. Las mujeres que avanzan lo hacen desde la convicción propia y el apoyo de sus familias, ya sean padres, hermanos o parejas. La falta de referentes en los que inspirarse también es un freno, porque cuando tu ves una mujer que logra aquello que desea pese a las dificultades, inmediatamente te está inspirando para que tu desarrolles tu proyecto.

Por otro lado, la conciliación de la vida familiar y laborar, se enfoca de diferente manera entre hombres y mujeres y hay mucho camino por recorrer en el desarrollo de la corresponsabilidad. El apoyo de la pareja o la familia es fundamental para el desarrollo de la mujer en el mundo rural.

Otro de los frenos es el concepto de “dureza” del campo y las explotaciones ganaderas. Muchos de los propietarios animan a sus vástagos a estudiar y buscar un futuro laboral fuera del mundo rural con la esperanza de evitarles los que llama “la esclavitud” del trabajo rural y con ello me refiero a los cuidados diarios de los animales, en los que no puedes faltar, y si quieres unas vacaciones tienes que organizarlo todo para que estén atendidos o a las inclemencias del campo. Estas son creencias que están ahí desde niños y romper con ellas cuesta mucho, especialmente siendo mujer.

El mundo rural tiene muchas ventajas, pero también muchos frenos y la clave está encontrar ese equilibrio.

– Las oportunidades de emprendimiento y empoderamiento son mayores cuando las mujeres rurales vinculan su actividad a la Titularidad Compartida o se acogen a la PAC, ¿por qué crees que aún sigue «costándolas» dar ese paso? 

La burocracia es un tema, los papeles también dan miedo. Cada vez es más difícil gestionar toda la documentación necesaria, tanto para iniciar como para mantener el día a día de la explotación. Y es curioso, porque generalmente son las mujeres las que se encargan de todo el papeleo de las explotaciones, pero es más fácil hacerlo para otro que para uno mismo. Personalmente creo que este aspecto se puede solventar con formación específica o creando grupos de asesoría que les liberen de esta parte del trabajo.

También están los miedos y frenos de los que hemos hablado, el mundo rural tiene muchas ventajas, pero también muchos frenos y la clave está encontrar ese equilibrio.

Para cerrar me gustaría compartir que hay un importante cambio en mundo rural, que hay muchas asociaciones, grupos de acción local, organismos nacionales y autonómicos que están trabajando en empoderar a la mujer, en darle el apoyo tecnológico, económico, formativo y emocional que necesitan para que puedan desarrollarse en el mundo rural con éxito y solvencia, y esto es algo que iremos viendo en los próximos años.

Puede que también te guste...